
Criadas y señoras es una historia conmovedora sobre mujeres que a pesar del miedo se unen para cambiar las cosas. La frase de Skeeter a Aibileen en los primeros capítulos: ¿Crees que las cosas podrían ser diferentes? Abre, sin duda, el abismo en la mente de ésta y la hace plantearse que de alguna forma tiene el poder de cambiar las cosas.
Esta novela nos cuenta la historia de varias mujeres en los dos bandos que había en 1963, blancos y negros. Los primeros tenían el poder y los segundos estaban subyugados por el peso de la historia. Habían dejado de ser esclavos, pero aún eran víctimas de un racismo extremo donde debían vivir asustados por las consecuencias de actos tan sencillos como ir a un baño de blancos sin querer.
En este contexto histórico Skeeter una joven de 23 años recién salida de la universidad, logra convencer a varias sirvientas negras para que le cuenten las historias de sus trabajos para familias blancas. Entre estas sirvientas está Aibileen una mujer mayor que lleva años sufriendo por saber que los hijos blancos a los que adora y la adoran acabaran siendo sus señores cuando crezcan. Es culta y le gusta leer a pesar de no poder entrar en la biblioteca de blancos para coger los libros que le gustan. Otra de las criadas es Miny una malhumorada madre de familia con la boca más grande de lo que le gustaría y con un modo bastante especial de vengarse de su señora cuando esta la despide. A ambas las une un corazón enorme y una bondad imposible de igualar a pesar de la situación de desventaja en la que se encuentran por su color.
Estas tres mujeres se unen para hacer algo que nadie ha hecho antes en el sur de los Estados Unidos (evidentemente los hechos contados en la novela son ficticios y los personajes inventados, aunque es posible que si existieran mujeres como la que narra la autora) escribir un libro desde el punto de vista de las criadas negras, ese punto de vista que no importaba hasta que rompió esquemas de toda la ciudad, incluida Holly la “reina” de Jackson, Missisippi que es la que acaba peor parada del libro, ya que el valor de estas mujeres contrariamente a lo que se espera, les depara un gratificante regalo. Por que las cosas, a veces, se pueden cambiar.
Con una ambientación muy lograda y contextualizada entre los discursos de Luther King y la muerte de Kennedy y las marchas proderechos humanos se mueven estas mujeres con ansias de cambio y corazones tan grades como el desconocimiento racial de la sociedad