jueves, 3 de mayo de 2012
El enredo de la bolsa y la vida - Eduardo Mendoza
jueves, 12 de abril de 2012
Cuatro amigos - David Trueba

Cuatro amigos es una novela desenfadada y sencilla, aunque a la vez nos deja reflexiones lapidantes, por parte de sus protagonistas. Una novela que empieza como una gran aventura de libertad y que acaba con un final previsible, pero no con ello quiero decir que sea malo, es simplemente que no podía terminar de otra manera, cualquier otro final no habría tenido nada que ver con el resto de la historia.
Cuatro amigos es una novela escrita en primera persona, cuyo narrador y protagonista "Solo" comienza un viaje junto con sus tres mejores amigos: Blas, Claudio y Raúl. Lo que comienza siendo "veinte mil leguas de viaje subnormal", es decir, unas vacaciones por todo lo alto, donde el único límite son ellos mismos acaba convirtiéndose en un relato sobre la amistad y el amor, donde vivirán aventuras interesantes y se verán metidos en líos de los que deberán salir airosos.
A pesar de ser una novela bastante coral, todos los personajes tienen un carácter bien forjado y diferenciado del resto lo que hace que su lectura sea más sencilla.
"Solo" es un niño grande, que vive bajo la sombra de un padre demasiado perfecto y que por ello mismo no cree que la felicidad exista y cuando la encuentra huye de ella como alma que lleva el diablo, eso le provoca una ruptura con la mujer de su vida a la que no podrá quitarse de la cabeza tras recibir la invitación de su inminente boda.
Blas es un gordito enamoradizo y bonachón por naturaleza, Claudio un ligón, y Raúl un padre de gemelos, el primero de la pandilla en atarse con lo que ellos llaman la correa del matrimonio y que lucha por soltarse a pequeños ratos, para seguir sintiéndose libre.
Cuatro niños grandes que no quieren seguir creciendo y mucho menos atarse a nada, pero que con le paso de las páginas comprenderán que si arriesgan puede que también ganen.
lunes, 2 de abril de 2012
Invitación a un asesinato - Carmen Posadas
Invitación a un asesinato de Carmen Posadas, es una novela que da justo lo que ofrece. Una novela sencilla, al estilo Agatha Christie, aunque mejor evitar comparaciones, y sin demasiadas expectativas con personajes pintorescos e historias rocambolescas.
Olivia tiene un plan para morir: decide invitar a todos sus enemigos a su barco donde espera que alguno de ellos la asesine. Junto a un variopinto número de invitados, Olivia también invitará a su hermana Agatha que será la encargada de seguir las pistas que Olivia le deja para descubrir al asesino y el motivo del asesinato.
Los primeros capítulos del libro, perfectamente hilvanados nos presentan a los invitados al asesinato de Olivia, sus pasados y presentes, para posteriormente llevarlos a todos a bordo del barco donde se producirán los hechos.
Como hemos dicho la novela es sencilla y bastante entretenida, hasta prácticamente el final no se descubre al asesino. El personaje de Olivia está perfectamente trazado para dar credibilidad a sus actos y el de Agatha tiene unos razonamientos internos que hacen soltar al lector alguna que otra risa.
Los demás personajes tienen en común un tórrido pasado y un presente no menos llamativo. Todos son diferentes entre ellos y todos tienen motivos para odiar a Olivia, incluso hasta para asesinarla. Quién es el asesino es algo que sólo se sabe si se llega a las últimas páginas.
Si hay que poner alguna pega al libro es la mención que hace a otros títulos de similar temática como son: once negritos (Agatha Christie) o Rebecca (Daphne Du Maurier) de los que sin ningún pudor Carmen Posadas destripa el final y en alguno de ellos incluso al asesino.
Y por ponerle alguna más, puedo decir que el final al descubrir al asesino chirría un poco ya que se hace mención a hechos del principio sobre los que Olivia no tenía control y al final son cruciales para descubrir al culpable, aunque la verdad es que si no se es muy crítico con la resolución de los acontecimientos este detalle puede pasar bastante desapercibido.
Por lo demás una novela completamente recomendable para pasar un buen rato y dejarte llevar por la intriga de buscar a un asesino. La idea de la invitación a asesinato y el personaje de Olivia le dan un tono muy glamuroso a la historia y el personaje de Agatha un tono humorístico. ¿Se puede pedir algo más?
viernes, 23 de marzo de 2012
libros leídos en 2011
1.- cada siete olas
2.- castillos de cartón
3.- para ana (de parte de tu muerto)
4.- maldito karma
5.- juliet
6.- todo por una chica
7.- cartas a dios
8.- tierra firme
9.- emaus
10.- venganza en Sevilla
11.- invitación a un asesinato
12.- marina
13.- habitaciones cerradas
14.- los renglones torcidos de dios (relectura)
15.- el caso de la viuda negra
16.- desayuno en tyfanis
17.- principes de mayne, reyes de nueva Inglaterra
18.- la princesa del hielo
19.- El prisionero del cielo
20.- Criadas y señorasCiudad de ladrones- David Benioff
Hay historias divertidas, hay historias conmovedoras, hay historias de acción, hay historias duras y luego está Ciudad de ladrones que son todas esas historias en una sola. Una novela divertida por las ocurrencias de uno de sus personajes protagonistas Kolya, conmovedora por el punto de vista de otro de sus protagonistas Lev que en primera persona cuenta una de las semanas mas duras de su vida, llena de acción y de nuevas emociones. Una HISTORIA con mayúsculas porque si ya la lectura en sí es sobrecogedora en momentos el saber que Lev, el protagonista, es el abuelo del autor y que los hechos son en su mayor parte reales, la hace imprescindible para cualquier lector que quiera disfrutar de un gran libro.
Lev es un joven de 15 años que vive en un Leningrado sitiado por los alemanes, en el invierno más frío de la historia. Por las casualidades del destino se ve envuelto en una extraña misión: encontrar una docena de huevos para el pastel del boda de la hija de un poderoso coronel del ejercito y para ello cuenta con la ayuda de Kolya un desertor del ejercito rojo con un don para la palabra y la afinidad con las personas, que harán mas llevadera la misión.
De la mano de estos dos jóvenes nos adentramos de lleno en una época de la historia un tanto desconocida y poco usada en literatura, pero que nos enseña las miserias de la raza humana y hasta donde somos capaces de llegar en momentos de desesperación. La ciudad de Leningrado en aquellos años pasaba hambre y desesperación, las cartillas de racionamiento eran escasas y los alemanes estaban cada vez más cerca. Las atrocidades que se cometieron en nombre de un ejército o unos ideales nos parecen desconocidas y lejanas hasta que nos sumergimos en páginas como las de esta ciudad de ladrones y descubrimos que el ser humano puede ser en sí mismo una gran persona llena de grandes sentimientos o el más cruel de los asesinos.
Sin duda alguna recomiendo esta novela, porque deja un hueco en el alma que a la vez es capaz de rellenar por si misma.
