Vuelve el Mendoza
más puro con esta historia de enredos y risa fácil y es que como el mismo autor
ha confesado, él escribe lo que vende y sin duda este loco detective vende mucho.
Gracias a la
estrategia de sacar a la venta el libro trece días antes de Sant Jordi (10 de
abril 2012), logró colocarse en el primer puesto de los más vendidos de tan señalado
día, y probablemente, Eduardo Mendoza también consiguió una luxación en la
muñeca de tanto firmar ejemplares, ya que había que coger número y hacer cola para conseguir que la firma del autor acabara
en la primera página del libro. Sin duda alguna y después de haber terminado la
novela, vale la pena la espera, vale la pena el dinero gastado y el seguir
tirando de la cuerda de este detective sin nombre al que se le coge cariño
desde la primera página.
El enredo de la bolsa y la vida es la
cuarta parte de las aventuras de un alocado detective de poca monta, que ya
empezó en 1979 con El misterio de la
cripta embrujada. Su anónimo protagonista ha pasado sus días entrando y
saliendo de un manicomio en el que se encontraba recluido por orden de la
justicia. En los periodos de tiempo que estaba fuera de la institución se veía
obligado a resolver misterios que le llevaban a situaciones disparatadas y
rocambolescas, con aliados un tanto cutres y una sarta de disfraces que el
protagonistas se saca de la manga a la primera oportunidad.
En esta nueva
entrega de sus aventuras, encontramos a nuestro protagonista regentando la
peluquería en la que lo dejamos en La
aventura del tocador de señoras (tercera parte), agobiado por el calor y la
crisis que asola el país, apenas tiene recursos para comer y su existencia es
más bien monótona hasta que se
reencuentra con Rómulo el Guapo, compañero del manicomio, que le propone un
último golpe. Nuestro peluquero favorito se niega a colaborar dada su honrada
vida actual, pero es incapaz de mantenerse al margen cuando Rómulo desaparece
sin dejar rastro. Con unos cómplices más bien cutrecillos, unos recursos más que
limitados y presionado por la familia Siau que quieren convertir la peluquería
en un restaurante chino, el protagonista de la historia es capaz de ir
desatando los hilos de un caso que puede ocasionar un problema de coyuntura
internacional.
Eduardo Mendoza,
tras el ganar el Premio Planeta 2011 con Riña
de gatos una novela con tintes de comedia aunque dejándonos un texto
totalmente descafeinado y más plano del que nos tiene acostumbrados, ha vuelto
con esta nueva novela que rescata la más pura esencia del autor, con enredos,
situaciones imposibles, personajes de lo más disparatados y con este
protagonista que a pesar del tiempo no ha perdido su frescura y su
originalidad. Sin duda alguna una novela que gracias a su humor negro y
altamente inteligente logra despejarnos,
de lectura rápida y distendida, pero con ese toque peculiar propio de Mendoza
que no deja a nadie indiferente.
Colección:
El misterio de
la cripta embrujada (1979)
El laberinto de
las aceitunas (1982)
La aventura del
tocador de señoras (2001)
El enredo de la
bolsa y la vida (2012)

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